Alba Fabre mostró un interés temprano por el arte y comenzó su trayectoria académica estudiando Educación Social antes de dedicarse plenamente a la práctica artística, especializándose posteriormente en el ámbito del muralismo.
Se formó en Dibujo y Pintura en la Barcelona Academy of Art, donde actualmente ejerce como profesora. Paralelamente a su labor docente, desarrolla su práctica artística en el campo del arte urbano y colabora con otros artistas desde su estudio en Barcelona.
Su obra se caracteriza por un lenguaje figurativo accesible que, en ocasiones, se aproxima al impresionismo. A través de una pintura impulsada por el color, el gesto y la intensidad expresiva, reflexiona sobre la tradición del lenguaje pictórico clásico desde una perspectiva contemporánea. La exploración psicológica y las cuestiones sociales ocupan un lugar central en su trabajo, otorgando a sus pinturas una notable profundidad emocional y una clara vigencia.