Escat Gallery se complace en presentar Aude Ardere, la primera exposición individual de la artista barcelonesa Vivian Alarcón (1995) en su espacio de Trafalgar. Presentada en el marco de la 15.ª edición de Art Nou, la exposición reúne un conjunto de obras que exploran la transformación como un proceso tanto material como espiritual. A través del vidrio, el fuego, los textiles y los elementos orgánicos, Alarcón construye un lenguaje simbólico arraigado en las antiguas tradiciones alquímicas, invitando al espectador a un espacio de contemplación donde la materia se convierte en un vehículo para la transformación interior.
Escat Gallery Trafalgar
La práctica artística de Alarcón se desarrolla como un viaje alquímico a través de las doce etapas de la transformación espiritual, concibiendo cada exposición como un capítulo de un proceso continuo de purificación y revelación. Aude Ardere marca el inicio de esta investigación, abriendo la primera etapa de un camino hacia el conocimiento esencial y la transmutación personal.
Al acercarse al fuego para comprender la propia transformación, la artista nos invita a este capítulo inaugural:
En este primer periodo, un ensayo sobre el desprendimiento radical, contemplo con amor la dolorosa experiencia del momento en que el alma abandona el cuerpo, su recipiente. Mi obra se convierte en un umbral donde la materia densa comienza a vaciarse. Este acto preparatorio da lugar a las grietas por las que, con cautela y timidez, inicio el proceso de liberar todo aquello que nos pesa y que ya no sirve a nuestra evolución.
Con prudencia, me sitúo ante el primer paso de este recorrido: la calcinación, gobernada por el fuego como fuerza suprema que consume el velo de lo superficial para revelar aquello que permanece: lo perpetuo, lo esencial. Moldeo y domino cada pieza mientras, al mismo tiempo, la acaricio con las llamas, permitiendo que el vidrio y otros materiales entren en un diálogo íntimo.
Reflejo de un camino profundamente personal e introspectivo, la obra de Alarcón recurre a referencias encriptadas de la alquimia espiritual y las tradiciones herméticas. En un mundo impulsado por la aceleración y la inmediatez, su trabajo propone un regreso a formas de conocimiento más pausadas, donde la transformación no se entiende como un resultado, sino como un estado continuo de devenir.
Las obras redirigen la mirada hacia aquello que a menudo permanece invisible, suspendiendo el tiempo en instantes de silencio, presencia y reflexión. Entrar en este universo requiere una forma de entrega. El metal no se convierte en oro por deseo, sino por la temperatura. Del mismo modo, estas obras no invitan a una contemplación pasiva, sino a la posibilidad de la transmutación. Para iluminar, primero hay que atreverse a arder.
Sobre la artista
Vivian Alarcón es una artista visual especializada en escultura en vidrio y técnicas mixtas. Su trabajo está profundamente influido por su experiencia previa en el ámbito textil y el dibujo, disciplinas que han configurado un lenguaje visual definido por la precisión sensorial y compositiva, así como por una profunda exploración de la materialidad.
Inició su trayectoria expositiva en 2019 con la presentación de su obra en el Museo Guggenheim de Bilbao.
A través del vidrio, los gestos orgánicos, los textiles y las plumas naturales, Alarcón busca dar forma física a lo invisible. Su práctica investiga la traducción de conceptos sutiles como la memoria, la conciencia y los estados energéticos en formas tridimensionales.
Actualmente reside en Barcelona, donde centra su práctica en la escultura y la instalación como vehículos para investigar el misticismo, la transformación espiritual y la relación entre la materia y lo invisible.